Los tribunales españoles desestiman la denuncia de AVITE

La reclamación de daños y perjuicios interpuesta contra Grünenthal fue finalmente desestimada por el Tribunal Supremo de España en septiembre de 2015.

El Tribunal Constitucional de Madrid inadmitió a trámite el recurso de amparo interpuesto por la “Asociación de Víctimas de la Talidomida en España y otras Inhabilidades” (AVITE) contra la desestimación de la demanda por el Tribunal Supremo. Ya en primera instancia, el tribunal desestimó en Madrid 163 de las 180 reclamaciones interpuestas, con base en la no aportación de siquiera indicio alguno que acreditase que sus malformaciones se debieran a un medicamento con talidomida. Grünenthal no entiende que AVITE presentara denuncias, pues los afectados españoles por un producto con talidomida de Grünenthal disponen de numerosas ayudas económicas a través de la Fundación Contergan en Alemania. En la actualidad, 9 personas reciben esta prestación en España, algunos de ellos (6) desde fechas tan tempranas como 1972 y 1973 y 2 desde 2009.

Las prestaciones de la Fundación Contergan ascienden a aproximadamente 58.000 euros anuales o a un importe máximo mensual de 8.117 euros. Para recibir esta ayuda, los afectados españoles deben presentar una solicitud ante la Fundación Contergan alemana. En España, otras tres compañías independientes de Grünenthal comercializaron productos con talidomida, siendo Grünenthal la última de ellas en llegar al mercado español en noviembre de 1960. El 27 de noviembre de 1961, Grünenthal detuvo la venta de talidomida a nivel mundial (incluyendo España), 12 días después de que 2 médicos hicieran las primeras alusiones a la entonces sospecha de que la talidomida podía ser causa de malformaciones.

Entretanto, los afectados en España por medicamentos distribuidos por compañías independientes de Grünenthal han recibido prestaciones puestas a su disposición por el gobierno español tras la aprobación del Real Decreto 1006/2010. Al mismo, se presentaron un total de 249 solicitudes, 24 de las cuales se aprobaron bajo el criterio de que “en el caso de estos 24 solicitantes no se puede descartar que la talidomida pueda ser de la causa de las malformaciones”. Dependiendo del grado de gravedad, se llegó a indemnizar a los afectados con hasta 100.000 euros.